• Jonás

LA FALACIA DE LA CASA PROPIA

En un país como Colombia se cree que es importante tener casa propia. Hace unos años un presidente logró subir al poder ayudado entre otras cosas por el argumento de conseguirle a la gente su "casita" sin cuota inicial, pero ¿qué tan cierto es eso de que debemos procurar tener casa propia a como dé lugar?



Este escrito va dirigido principalmente a las personas de clase media y baja que están considerando diferentes opciones para comprar su casa, o mejor su apartamento, porque en nuestros tiempos es cada vez más difícil vivir en casa.


Quiero contarte por qué he decidido desde hace un tiempo, aprovechar cualquier oportunidad que tengo para intentar hacer cambiar de opinión a los que pretenden comprar casa, principalmente a los que lo hacen empeñando su futuro.


No soy arquitecto pero he construído 3 casas, todas de tipo familiar y en todas he vivido. También tuve un apartamento pequeño antes de introducirme en el mundo de la construcción independiente. A propósito, hoy en día vivo muy tranquilo en arriendo.


Cuando era niño vivíamos en una zona de clase baja en una casa en arriendo. Era testigo del trabajo fuerte de mi abuela todos los días para mantener a un total de 4 personas con un modesto salario. Luego de aproximadamente 15 años ella logró comprar una casa, habíamos cumplido el sueño, dormíamos bajo nuestro propio techo.


Tiempo después vendió esa primera casa y se compró otra más bonita donde yo gozaba de un cuarto muy espacioso, con ventana a la calle y clóset. La notaba exhausta, trabajaba muy duro, casi no tenía tiempo para compartir con nosotros, llegaba muy agotada y sólo quería descansar. Sin embargo, con ese extra de energía que tienen las madres, nos preparaba algo de comer y hasta organizaba un poco la casa.


Luego de unos años vendió esa segunda casa y se fue a vivir al campo, a tierra caliente, buscando un clima más amable donde pasar su tercera edad viviendo de su pensión. Esta nueva casa, la más grande de todas las que hasta ese momento había tenido, le exigía más trabajo y más dinero para su mantenimiento. Para no hacer más largo el cuento, ella hoy en día esta enferma, vieja, cansada y con un sentimiento de agobio permanente por todas las obligaciones que debe atender para tener la casa al día. La quiere vender desde hace más de 6 años, pero no ha logrado encontrar un cliente que le pague lo que pide para así poder irse a un lugar mucho más pequeño, en arriendo, donde pueda vivir de una manera más simple y con menos responsabilidades.

Tener un lugar propio para vivir implica ser responsable de una serie de asuntos que nunca se consideran a la hora de hacer la compra.

Me pregunto si tiene sentido dedicar toda una vida a trabajar duro para poder pagar un crédito para comprar una casa propia, o sacrificar tiempo con nuestros seres queridos para trabajar tanto con el fin de asegurar un techo, o cambiar nuestra tranquilidad y salud por la preocupación de tener suficiente dinero cada mes para cumplir con la cuota del inmueble.


Tener casa propia implica ser responsable de una serie de asuntos que nunca se tienen en cuenta a la hora de hacer la compra. Por lo general debes pagar una administración, vigilancia, seguros, mantenimiento de jardines, zonas comunes, los servicios públicos, el mantenimiento de tus espacios según los acabados que tengas en tu hogar, las revisiones de contadores de luz, agua, gas, las posibles reparaciones que se van generando con el uso de los ambientes, el impuesto predial, los gastos notariales, los peritos, la declaración de renta, el impuesto de valorización, etc. Todo lo anterior implica tener un presupuesto importante disponible para poder responder ante todas estas nuevas obligaciones. Crees que al haber pagado todo el valor de la propiedad, es el fin de ese largo camino de pagos, cuando justo en ese momento, otro nuevo sendero de gastos comienza.


Trabajamos y ahorramos dinero muchos años para poder comprar un espacio donde vivir, sabiendo que podemos hacer lo mismo sin tener que "poseer" el lugar. Es un afán absurdo por decir "mi casa", "mi apartamento", como si eso te hiciera una mejor persona, como si fuera motivo de orgullo demostrar que tu sí lo lograste, que de ahora en adelante haces parte de otro status socioeconómico, que ganas muy bien, que ya le aseguraste un futuro a los tuyos, que puedes hacer lo que quieras porque estás en lo tuyo.


He escuchado argumentos como, "es que uno debe tener un lugar donde vivir para cuando llegue a viejo." Lo entiendo, me parece importante que al llegar a viejos tengamos unas condiciones favorables para vivir, pero vuelvo al punto, puedes hacer lo mismo viviendo en arriendo. ¿Qué tal si en lugar de meternos en créditos que nos obligan a siempre andar trabajando en lo que sea con el fin de poder pagar mes a mes la cuota, hacemos un ahorro significativo de nuestros ingresos para tener un fondo que nos ayude a cubrir nuestras obligaciones mensuales y/o posibles imprevistos, en lugar de andar viviendo con miedo a que si nos quedamos sin trabajo, no podamos cumplir con la obligación crediticia y nos vayan a efectuar un embargo y perdamos lo que habíamos abonado?. ¿Qué tal si ese dinero que hoy produzco, trato de disfrutarlo hoy y guardo algo para posibles contingencias, en lugar de no poder disponer de él y limitarme en gastos fuertemente porque tengo que pagar la cuota de la casa o apartamento? ¿Qué pasa si quiero cambiar de ciudad por alguna razón, sin saber cuánto tiempo demore la venta de la actual casa para poder sacar dinero para irme al nuevo destino?


Otra desventaja que le he encontrado a tener casa propia, es que si por algún imprevisto o accidente, necesitas conseguir una cantidad importante de dinero, esa casa propia en la que vives no te puede ayudar mucho ante la necesidad inmediata, ante la emergencia. No puedes vender una pared para pagar una obligación con un hospital por ejemplo. Cuando tienes una casa sientes la ilusión de estar respaldado por un bien que puede valer millones, pero si repentinamente necesitas unos cientos de miles, esa propiedad no te puede ayudar, no tienes liquidez, no puedes disponer de parte de ese valor rápidamente, entonces puedes caer en la medida desesperada de la hipoteca donde muy probablemente nunca lograrás recuperar tu propiedad, y en un abrir y cerrar de ojos puedes perder todo aquello por lo que trabajaste durante años.


Tenemos la creencia de que es algo bueno cuando el banco nos aprueba un crédito para comprar vivienda. Pienso que es un grave error meternos ahí, porque lo que realmente estamos haciendo es empeñar nuestra capacidad de trabajo por los próximos 10 o 15 años a una entidad bancaria. Tenemos la falsa creencia de que el empleo que tenemos nos va a durar para siempre, que siempre vamos a recibir ese ingreso, y cuando la realidad nos sorprende con algún detalle que no habíamos calculado y empeora en alguna medida nuestra situación económica, empieza a caerse ese castillo de naipes ante nosotros sin que podamos hacer nada al respecto.

Regálate tiempo haciendo lo que más te gusta sin importar si te da dinero porque es precisamente ahí donde cultivas tu motivación y te recargas de energía para sacar adelante lo que te propongas.

Si eres una persona que cuenta con buen dinero y puedes comprar tu casa y mantenerla tranquilamente, felicitaciones, me parece bien que lo hagas. Si has podido obtener un crédito, has podido cumplir con las cuotas siempre, has comprado y disfrutado de tu casa propia, genial, me alegra por ti. Lastimosamente estos casos no se presentan con mucha frecuencia.


Te propongo que valores la oportunidad de trabajo que tienes, que lo hagas con entrega, no con resignación ni mucho menos por obligación, que cuides tu salud, que no empeñes tu futuro, te sugiero que si no tienes el dinero suficiente para comprar la casa que quieres, consideres la opción de arriendo en un lugar que te encante, que pases más tiempo con las personas que amas, que ahorres, que estés abierto a vivir nuevas experiencias y a conocer el mundo que te rodea, que no busques solucionar problemas económicos endeudándote, que te regales tiempo haciendo lo que más te gusta sin importar si te da dinero, porque es precisamente ahí donde cultivas tu motivación y te recargas de energía para sacar adelante lo que te propongas. Pienso que puedes hacer todo esto sin necesidad de tener "casa propia".

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